3211 FOURTH
STREET NE �
WASHINGTON DC 20017-1194 � 202-541-3100 �
FAX 202-541-3166
Circular Urgente
Fecha: 28 de octubre de 2009
De: Departamento de Justicia, Paz y
Desarrollo Humano, Secretariado de Asuntos
Pro-Vida, Oficina para la Política sobre
Migración y Refugiados, Oficina para la
Secretaría de Comunicaciones
A: Pastors, Diocesan Pro-Life Directors,
Diocesan Social Development Directors,
Diocesan Communications Directors, State
Catholic Conference Directors
Re: URGENTE: Volante de USCCB para
boletines en toda la nación
Durante muchos años los obispos de los EE. UU.
han dado su apoyo a cuidados de la salud
adecuados para todos basándose en su enseñanza
de que el cuidado de la salud es esencial para
la vida y la dignidad humanas y en la
experiencia de la Iglesiadando cuidados
médicos y socorriendo a los que no tienen
seguro. Específicamente, los obispos han
insistido siempre que las protecciones federales
que existen desde hace mucho tiempo y limitan el
uso de fondos para abortos o restringen su
cobertura y protegen los derechos de conciencia
deberán estar presentes en la legislación para
la reforma al sistema de salud. Además, los
obispos han enfocado sus esfuerzos para asegurar
que la cobertura de seguros médicos sea posible
para las familias y que los inmigrantes tengan
acceso a mejores cuidados de la salud como
resultado de la reforma. Lo que queremos es
proteger la vida, la dignidad y los cuidados
médicos para todos.
El Presidente de la Conferencia y los jefes de
los tres comités principales de USCCB que
trabajan con la reforma al sistema de salud, les
han escrito a todo los obispos de EE. UU.
pidiendo que el volante de USCCB para boletines
en toda la nación se imprima o se inserte en
todos los boletines parroquiales o se distribuya
en los bancos o a la entrada de las iglesias lo
más pronto posible. Las propuestas de ley
podrían ser presentadas a votación en los
primeros días de noviembre. Si su Arz/obispo no
está de acuerdo con la divulgación del volante
para boletines, recibirá noticias de su Arqui/diócesis
inmediatamente.
También incluimos Anuncios desde el púlpito y
una Oración de intercesión. Y les rogamos que
animen a los fieles a rezar por esta intención.
Encontrarán más información
en
www.usccb.org/healthcare.
¡Muchas gracias por sus acciones y oraciones
para este esfuerzo nacional!
Click here for the
bulletin insert
en
Español.
In English
(Please
print or hand-stuff this insert in every
parish bulletin and/or distribute in pews or
at church entrances as soon as possible.
Congressional votes may take place as soon
as early November.)
«El hombre no puede vivir
sin amor. Él es para sí mismo un ser
incomprensible, su vida está privada de sentido
si no se le revela el amor, si no se encuentra
con el amor, si no lo experimenta y lo hace
propio, si no participa en él vivamente. Por
esto precisamente, Cristo Redentor… revela
plenamente el hombre al mismo hombre.» (S.S.
Juan Pablo II, Redemptor Hominis, numero
10)
¿Cómo participamos
vivamente en el amor? Si Dios nos llama a la
vocación del matrimonio, la familia cristiana
participa en el amor por lo que "es": la
"Iglesia doméstica" con la
misión de custodiar, revelar y comunicar el
amor,como reflejo vivo y participación
real del amor de Dios por la humanidad y del
amor de Cristo Señor por la Iglesia su esposa.» (S.S. Juan Pablo II,
Familiaris Consortio,
numero 17)
«En el designio de Dios Creador y Redentor, la
familia descubre no
sólo su identidad, lo que es, sino también su misión, lo que puede y
debe hacer… El cometido, que ella por vocación
de Dios está llamada a desempeñar
en la historia,
brota de su mismo ser y representa su desarrollo
dinámico y existencial. Toda familia descubre y
encuentra en sí misma la llamada imborrable, que
define a la vez su dignidad y su responsabilidad:
familia, ¡Sé lo que eres!
«Sé
un ‘testigo vivente’ de la bondad y belleza de
la Fe cristiana.»
-Santa Gianna Beretta Molla
La Italiana, Gianna Beretta Molla(1922-1962),
armonizó, con simplicidad y equilibrio, los
deberes de madre, de esposa, de médico y la
alegría de vivir. Fue diagnosticada con un tumor
en el útero durante su cuarto embarazo. Algunos
días antes del parto, confiando siempre en la
Providencia, dió su vida para salvar la de la
criatura: «Si hay que
decidir entre mi vida y la del niño, no dudéis;
elegid -lo exijo- la suya. Salvadlo».
(pasaje de la biografía por La Santa
Sede) foto de Sta. Gianna Molla
Gianna fue canonizada en mayo de 2004 en la
basilica de San Pedro.
Su Santidad, Juan Pablo
II, habló sobre la importancia del ejemplo de su
amor:
«Gianna
fue mensajera sencilla, pero muy significativa,
del amor divino. Pocos días antes de su
matrimonio, en una carta a su futuro esposo,
escribió: ‘El amor es el sentimiento más
hermoso que el Señor ha puesto en el alma de los
hombres’.» (Misa De
Canonización De Seis Beatos, Homilía De Su
Santidad Juan Pablo II,
VI domingo de Pascua, 16 de mayo de 2004)
Existen personas
que pertenecen a
familias
católicas y que
incluso son
miembros activos
de las
parroquias o las
escuelas a las
cuales asisten,
pero cuyos
matrimonios no
son del todo
reconocidos por
la Iglesia
Católica. Como
norma común, la
Iglesia solicita
que las parejas
se casen en una
ceremonia
Católica, en
presencia de un
sacerdote o de
un diácono. Por
varios motivos,
las parejas
deciden casarse
en una ceremonia
civil o bajo las
tradiciones de
otra religión.
Tiempo después,
muchos de estos
miembros
católicos desean
que sus
matrimonios sean
reconocidos
oficialmente por
la Iglesia. A
este
reconocimiento
oficial de la
Iglesia se le da
el nombre de
convalidación.
Si usted está
interesado en la
convalidación de
su matrimonio,
siéntase
tranquilo al
saber que es un
proceso simple,
particularmente
si es la primera
vez que tanto el
novio como la
novia se van a
casar. El
Código Canónico
(leyes de la
Iglesia) resume
los puntos
básicos del
proceso de
convalidación en
los siguientes
pasos:
Lo primero y
más
importante
de todo: ¡Contacte
el sacerdote
de su
parroquia!
Él le dará
una cita
para
conversar a
fondo sobre
su situación
y determinar
los pasos a
seguir. El
sacerdote
estará, sin
lugar a
dudas,
complacido
de ayudarle
a recibir la
bendición de
la Iglesia
para su
matrimonio.
Los esposos
Católicos
necesitarán
obtener
nuevas
copias de la
partida de
bautismo de
la parroquia
donde ellos
fueron
bautizados (contacte
dicha
parroquia
con su fecha
de
nacimiento y
una fecha
aproximada
de bautismo;
de esta
manera,
ellos podrán
encontrar el
archivo de
su partida
de bautismo).
Puede que
se necesiten
otros
documentos:
el sacerdote
de su
parroquia le
indicará
cuáles son.
Si estuvo
casado por
la Iglesia antes
de haberse
unido a su
pareja
actual, debe
proceder a
obtener una
nulidad
matrimonial.
Una decisión
favorable (una
“declaración
de nulidad”)
tiene que
obtenerse
antes de que
su
convalidación
sea emitida.
El proceso
de nulidad
no es tan
dificil como
muchas
parejas
temen; para
este efecto
y para saber
si su caso
es objeto de
nulidad,
el sacerdote
de su
parroquia le
indicará qué
hacer.
Debe
completar un
programa de
Preparación
Matrimonial
(aún cuando
se encuentre
unido a su
pareja por
varios años).
Elija
cualquiera
de las
clases que
ofrece la
Arquidiócesis.
Elija el dia
y entorno
que más le
convenga
para su
ceremonia de
convalidación.
Aunque usted
está
consciente
de que su
convalidación
representa
un
matrimonio
legal y
real, puede
que quiera
que su
ceremonia
tenga los
toques de un
matrimonio
religioso,
lo cual
indica su
regreso
completo a
la comunidad
de la
Iglesia.
Una vez más,
el sacerdote
le será de
gran ayuda
en indicarle
lo que a
usted más le
conviene.
Reciba el
Sacramento
de la
Reconciliación.
Las parejas
que se han
unido fuera
de la
Iglesia,
tienden a
estar
alejadas de
los
sacramentos
por un largo
período de
tiempo. ¡Véalo
como una
oportunidad
para empezar
de nuevo!
¡Disfrute de
su ceremonia!
Usted está
buscando un
mejor
acercamiento
a Cristo y a
su Iglesia,
al tiempo
que sienta
unas mejores
bases para
su
matrimonio y
su familia.
¡Esta es una
ocasión
perfecta
para
celebrar con
familiares y
amigos!
Continuamos en este año
2010, con el programa "Enriquecimiento
Matrimonial". Es un día para parejas
casadas (civilmente o por la Iglesia) cuyo
objetivo es renovar la vida matrimonial.
A través de dinámicas presentaciones, las
parejas logran enfocarse y trabajar en su
relación, para hacerla más sólida, armoniosa
y entusiasta.
Te invitamos a sacar un tiempo dentro de
esta agitada vida que llevamos y dedicarte a
la persona más importante: Tu esposo/a.
Tu relación lo merece.
El próximo día de "Enriquecimiento
Matrimonial" será el 20 de marzo en la Parroquia
San Martin de Tours, 664 Grote St. en el Bronx).
El curso será en el Auditorium situado sobre
Crotona Ave. y la 182 St.
Para inscribirte llama a Denise D'Oleo,
Coordinadora de los Programas en Español, al
(646) 794-.3199. La donación es
de $20.00 por pareja e incluye el almuerzo y
los materiales. El horario es de 9:00
a.m. a 5:00 p.m.
LES ESPERAMOS!!
En una
reunión familiar escuché que una esposa y madre
hizo una declaración escandalosa:
“la revista Playboy no tiene nada de
malo”. Hasta la
llamó “inocente”.
Tuve que dedicarle el resto de
nuestra conversación a ayudarla a comprender que
la pornografía –cualquiera que sea– no solo está
mal sino que podría causar la ruptura de un
matrimonio.
El punto de vista
de mi parienta no es infrecuente. La
promiscuidad sexual que acepta la cultura actual
ha insensibilizado a la gente acerca de lo que
son formas dañinas de representar la sexualidad.
La prensa sensacionalista comenta las hazañas
sexuales de los ricos y famosos. La televisión y
las películas muestran personajes solteros que
son activos sexualmente y generalmente tienen
relaciones pasajeras o cohabitan o, si están
casados, mantienen relaciones adúlteras. La
música pop celebra la promiscuidad sexual y se
burla de la virginidad.
El
uso cada vez mayor de la pornografía en Internet
revela que estamos en aguas turbulentas.
Todos
los meses se descargan unos 1.5 mil millones de
archivos de pornografía de los sitios de pares
en Internet; todos los días se mandan 2.5 mil
millones de correos electrónicos pornográficos;
y en los Estados Unidos hay 2.84mil millones de
dólares de ventas por Internet de productos y
servicios pornográficos anualmente. Los hombres
generan la mayor parte de este tráfico.
La
pornografía nunca es “inocente”. La
pornografía está mal por muchas razones.
Convierte al
ser humano en un objeto, especialmente a las
mujeres, transforma la actividad sexual de otros
en un espectáculo primitivo, y explota a mujeres
y niños vulnerables a cambio de enormes
ganancias.
El Dr. Richard Fitzgibbons del
Institute for Marital Healing [Instituto
para la curación marital] dice que las personas
que consumen pornografía de forma habitual
desarrollan una “visión desordenada de la
belleza, la bondad, el ser humano y la
sexualidad”. Esto resulta especialmente venenoso
para los matrimonios. El usuario de pornografía
se obsesiona con su propio placer. Se reduce la
entrega auténtica al cónyuge y disminuye la
comunicación entre los esposos. La cuestión
fundamental es que la pornografía es un ataque
al centro mismo de la intimidad matrimonial.
Daña la amistad conyugal.
Un
obispo sabio, que se ocupaba de fortalecer los
matrimonios, dijo una vez que la unión en una
sola carne de los matrimonios no es “un símbolo
vacío”.
Dijo que los esposos “no se han
convertido en la imagen de cualquier cosa
terrenal sino en la de Dios mismo” (San Juan
Crisóstomo, Homilía 12). Esto está muy lejos de
la imagen torcida que da el sexo pornográfico y
egoísta.
La
Iglesia enseña que el abrazo conyugal es
“honesto y digno” (Gaudium et spes, #49).
El acto sexual “no es algo
puramente biológico, sino que afecta el núcleo
íntimo de la persona humana en cuanto tal” (Familiaris
consortio, #11). La clave para comprender la
naturaleza de las relaciones sexuales conyugales
es que son al mismo tiempo unitivas y
procreadoras. Tienen por fin aumentar la
comunión conyugal de las personas y cooperar con
Dios para traer nueva vida al mundo. Afectan a
toda la persona, que está llamada a amar como
Dios:
“La
donación física total sería un engaño si no
fuese signo y fruto de una donación en la que
está presente toda la persona…” (FC, #11).
Los esposos deben
proteger su unión y rechazar cualquier cosa,
como la pornografía, que pueda poner en peligro
su amor.
Se deben esforzar por amarse
bien: con respeto, con alegría, y sí, con
pasión, siempre a la luz del abrazo amoroso de
Dios.
Theresa Notare,
PhD, es subdirectora del Programa de PFN del
Secretariado para los Laicos, el Matrimonio, la
Vida Familiar y la Juventud de la United States
Catholic Conference of Bishops. Para más
información acerca de cómo la pornografía daña
el matrimonio y para leer otros artículos sobre
el fortalecimiento del matrimonio, visite www.ForYourMarriage.org.
o
www.portumatrimonio.org
Por
qué no escuchan a los sacerdotes que vivimos
felizmente nuestra condición de almas
consagradas y que de ningún modo compartimos
nada de lo que se escucha?
Los sacerdotes somos como los
aviones, nos convertimos en noticia
internacional cuando alguno cae, pero se olvidan
los miles que se encuentran ofreciendo su
humilde y eficaz servicio cada día.
Desde que se apropió de los noticieros el caso
del padre Alberto Cutié se han emitido
innumerables opiniones, casi todas orientadas a
que los sacerdotes nos veamos liberados del
celibato. Incluso algunos medios han recurrido a
ex-sacerdotes casados para reforzar su parecer.
¡Eso no se vale! Los que opinan son precisamente
los que no son célibes. ¿Por qué no escuchan a
los sacerdotes que vivimos felizmente nuestra
condición de almas consagradas y que de ningún
modo compartimos nada de lo que se escucha?
La vocación sacerdotal es un
don y un misterio, como decía el Papa Juan Pablo
II. Es misterio porque nos trasciende y es un
don porque nace en el corazón de los llamados a
entregar nuestra vida en su totalidad, por amor
a Dios, sirviendo a los más necesitados con un
corazón indiviso.
La felicidad que
experimentamos es inmensa, porque recibimos
muestras de afecto y gratitud de muchas
personas, no de una, sino de cientos. También
recibimos el consuelo y la gratitud de Dios
quien hace plena nuestra entrega dándonos el
ciento por uno en esta vida y luego la Vida
Eterna.
Cómo puedo ayudar?
Le gustaría ser voluntario/a de los programas en
Español? Le gustaría implementar algún programa
en Español en su Parroquia? Si está interesado/a,
favor de contactar a Denise D’Oleo, Coordinadora
al correo
Denise.DOleo@archny.org
o al tel. (646) 794-3199.